Fuente: El Nuevo Diario
Puerto Príncipe, 13 dic (EFE).- La nueva ley
electoral de Haití despeja el camino para la celebración de los
pospuestos comicios parciales legislativos y municipales en el país
caribeño, que cierra el año en medio de temores de crisis por el
malestar social y las continuas manifestaciones contra el Gobierno de
Michel Martelly.
El jefe de Estado envió el miércoles la ley para
su publicación en la gaceta oficial "Le Moniteur", lo que muchos
interpretan como un avance hacia la celebración de las elecciones,
reclamadas durante meses por la oposición local, la ONU, la Unión
Europea y países americanos, encabezados por Estados Unidos.
La iniciativa fue aprobada en noviembre por los
diputados, que siguieron de esta manera los pasos de la Cámara alta, que
hace dos meses le dio su visto bueno.
La propia representante de la Misión de la ONU
para la Estabilización de Haití (Minustah), Sandra Honoré, advirtió ya
en agosto que los progresos logrados por el país en los últimos años
pueden echarse a perder si no sale del atasco político que impide
celebrar los comicios antes de enero de 2014.
Dos meses después, a finales de octubre pasado,
Martelly fue llamado por su homólogo uruguayo, José Mujica, para dar
señales claras de su compromiso con la democracia y en especial con la
organización de las elecciones parciales parlamentarias y municipales en
un plazo de 90 días.
Uno de los motivos en el retraso de los comicios,
que debieron celebrase en 2012, era la indefinición que había en torno a
la conformación del tribunal electoral que, sin embargo, completó su
matrícula ese mismo año.
No obstante, las continuas diferencias entre el
Gobierno y los congresistas sobre la ley llevaron al país caribeño a un
punto muerto, que se superará ahora con la promulgación de la normativa.
El propio Martelly había reiterado en varias
ocasiones su decisión de que se convoquen para este mismo año las
elecciones, aunque ninguna de las partes responsables de la organización
se ha puesto de acuerdo mientras oficialistas y opositores se acusan
del retraso que, según analistas, podría haber terminado con la
promulgación de la ley electoral.
De acuerdo con un calendario provisional elaborado
por el organismo electoral, los comicios se podrían realizar el próximo
26 de enero.
Los comicios definirán 10 escaños vacantes en el Senado y decenas de alcaldías en varios municipios del país caribeño.
Martelly subrayó esta semana a través de un
comunicado que la ley electoral permitirá un avance en el proceso
político local, que permita comicios "honestos, creíbles, transparentes y
democráticos, en los que el pueblo haitiano pueda elegir a sus
representantes".
El mandatario también prometió que el Gobierno
acompañará al Tribunal Electoral en la puesta en marcha de los
mecanismos que garanticen la organización de las elecciones.
Al mismo tiempo, Martelly, cuya Administración ha
sido duramente criticada este año por el alto costo de la vida en la
nación más pobre del hemisferio occidental, llamó al diálogo "a todos
los involucrados en este importante proceso de fortalecimiento de la
democracia y el Estado de derecho".
Varios dirigentes políticos, como el diputado
Fritz Chéry, portavoz del bloque de Parlamentarios para la Estabilidad y
el Progreso (PSP), cercano al Gobierno, aseguran que solo la
celebración de comicios pondrán fin a la crisis que vive el país.
Sin embargo, otros, como Sauveur Pierre Etienne,
líder de la organización del partido político Lucha Popular (OPL),
consideran que la solución está en el diálogo.
El sombrío panorama político local ha desatado,
junto a la difícil situación económica, protestas violentas en los
últimos meses en la nación, que trata de reponerse de los estragos
causados por el sismo de 2010 que dejó unos 300.000 muertos, 1,5
millones de damnificados y grandes daños a las infraestructuras.
La Minustah, presente en el país desde 2004 a raíz
del movimiento armado que derrocó ese año al expresidente Jean Bertrand
Aristide, expresó el mes pasado su preocupación por el resurgimiento de
la violencia en algunos puntos de Haití.
Por su parte, Uruguay advirtió de que de continuar
el "grave deterioro" de la democracia en Haití, el Gobierno de Mujica
analizaría el retiro de las fuerzas de paz que colaboran con la
Minustah. EFE




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