Fuente: El Nuevo Diario.
Moscú, 30 dic (EFE).- El terrorismo ha
golpeado duramente a Rusia con dos atentados suicidas en menos de 24
horas que han dejado más de treinta muertos en la ciudad de Volgogrado,
al menos 15 de ellos hoy en la explosión de un trolebús atestado de
gente en hora de máxima afluencia de pasajeros.
Todo apunta a que los dos ataques terroristas en
esa emblemática ciudad, la antigua Stalingrado, fueron perpetrados por
radicales islamistas.
Líderes de la guerrilla islámica que actúa en el
Cáucaso Norte habían amenazado con una ola de ataques para impedir la
celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno, que serán inaugurados
en la ciudad rusa de Sochi dentro de seis semanas.
Las autoridades rusas, de momento, se han
abstenido de señalar a los culpables de los atentados, aunque lo que sí
está claro es que ambos ataques suicidas, el de ayer, en una estación de
tren y con 17 víctimas mortales, y el de esta mañana en un trolebús,
están vinculados entre sí.
"El hecho de que la metralla de ambos artefactos
explosivos sea idéntica confirma la versión de que ambos atentados están
relacionados entre sí. Puede que las bombas hayan sido fabricadas en el
mismo lugar", explicó el portavoz del Comité de Instrucción (CI) de
Rusia, Vladímir Markin.
Sin tiempo para recuperarse del atentado suicida
de ayer, que se saldó además con decenas de heridos hospitalizados, seis
de ellos en estado muy grave o grave, la histórica ciudad del sur de
Rusia lamenta hoy nuevas muertes tras la explosión de una bomba en un
trolebús de su transporte municipal.
"Del trolebús quedó sólo la carcasa (...) La
explosión fue de tal fuerza que reventó la ventanas de un edificio de
viviendas de cinco plantas que está enfrente", subrayó Markin, que
agregó que la bomba activada por el terrorista suicida, un varón no
identificado, tenía una potencia equivalente a cuatro kilogramos de
trilita.
Las cifras sobre el número de fallecidos en el
ataque de hoy, ofrecidas por distintas autoridades rusas, han variado a
lo largo de la jornada como suele ocurrir en estos casos.
De hecho, el número de víctimas podría ascender en
las próximas horas, ya que de una veintena de heridos hospitalizados
tras el ataque, tres se encuentran en estado extremadamente grave, entre
ellos un bebé de menos de ocho meses de edad, según dijo a los medios
la ministra rusa de Sanidad, Veronika Skvortsova.
Volgogrado, nudo de transporte del sur europeo de
Rusia con poco más de un millón de habitantes, quedó hoy presa de miedo
por los dos atentados suicidas.
Las autoridades tuvieron que calmar a la población
y desmentir rumores sobre nuevos atentados, mientras el transporte
público de la ciudad, próxima a la conflictiva zona del Cáucaso del
Norte, se quedó vacío.
El miedo de toda la ciudad quedó reflejado en el
relato de un testigo después de llevar en su coche al hospital al
conductor del trolebús.
"Me contó por el camino que había muerto la
revisora (del trolebús). Se había pasado toda la mañana preocupada por
un posible atentado con bomba. 'Que no nos pongan una bomba', decía, y
al final explotó y murió", relató el testigo al canal de televisión NTV.
Veintiocho heridos fueron hospitalizados tras la
explosión de la bomba en el trolebús, mientras que otros treinta siguen
en el hospital tras la explosión de ayer en la estación de tren, seis de
ellos en estado crítico, según datos actualizados de Sanidad.
Con el país consternado por los ataques, los
principales canales de la televisión estatal cambiaron la programación
prevista en vísperas de Nochevieja, mientras que la región de Volgogrado
declaró cinco días de duelo, desde hoy hasta el próximo 3 de enero.
El Partido Comunista de Rusia, segunda fuerza en
el Parlamento ruso, ha pedido al presidente del país, Vladímir Putin,
que declare duelo nacional y suspenda todos los actos festivos y
celebraciones populares con motivo de la Nochevieja y el Año Nuevo.
Mientras, el presidente ordenó al Comité Nacional
Antiterrorista, que coordina la labor de todas las fuerzas de seguridad
del país, que refuerce los protocolos de seguridad en todo el territorio
nacional para prevenir nuevos ataques, una medida insuficiente en
opinión del ultranacionalista Partido Liberal Democrático de Rusia.
La cuarta formación del Legislativo ruso ha pedido
la instauración del régimen de operación antiterrorista (una especie de
estado de excepción) en toda la región de Volgogrado y también en las
vecinas Stávropol y Ástrajan.
El líder de los ultranacionalistas, Vladímir
Yirinovski, al igual que un diputado comunista, exigieron además la
reinstauración de la pena de muerte para los crímenes terroristas.




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