Fuente: El Nuevo Diario
Ciudadanos comunes, gente del pueblo,
emitieron este miércoles, diferentes juicios sobre la presunta trama en
la que funcionarios públicos y legisladores dominicanos estarían
instigando contra el gobierno de Haití, aportando recursos millonarios,
en dólares y en pesos, para financiar las protestas callejeras y
violentas que se producen en Puerto Príncipe.
Las opiniones han sido colgadas como comentarios
del pueblo que da
cuenta de un supuesto complot para desestabilizar al régimen haitiano de
Michel Martelly.
Aunque son diversos, los criterios y el sentir de
la gente se vuelcan mayoritariamente a rechazar la denuncia, originada
por medios de prensa haitianos y difundida en República Dominicana por
este periódico.
Opinaron personas de aquí y dominicanos que residen en el extranjero, según dejan saber en sus cuentas de facebook.
“Esta novela va pa´rato. Hay que reconocer la capacidad ilimitada que tienen los políticos haitianos”, dijo un opinante.
“No le doy mucha credibilidad a esta información,
pero si es verdad es repudiable y negativa, pues la República Dominicana
no debe intervenir en la situación política de Haití,” manifestó un
lector.
Otro en medio de risa (ji ji ji ji) dijo: “Cuánto
cinismo, esto era lo que faltaba, ahora resulta que nuestros
legisladores y algunos políticos, son injerencistas y desestabilizadores
de la nación haitiana”.
La misma persona añade que, sin embargo, el mundo
entero conoce la historia de esa sufrida nación, que el pueblo haitiano
no ha sido capaz de levantarse y emprender el camino de la superación.
Otro comentario recoge que los haitianos ahora quieren echar todos sus problemas sobre la República Dominicana.
Igualmente, otro ciudadano advierte que ya es
tiempo de que el gobierno, la diplomacia y el pueblo en general, asuman
una agenda común en defensa de la soberanía nacional.
“Iniciemos una campaña de denuncias a nivel
mundial que revierta el orden que han tomado las cosas, hay que frenar
ese plan macabro orquestado en contra de Republica Dominicana,
desarticular esa brutal campaña de descrédito y develar los sectores,
personas y gobiernos que están detrás de todo ese entramado”, sostiene
la misma persona.
Otra opinión aconseja que en vez de ver esto como
una provocación y sonar “tambores de guerra”, los dominicanos deben
aprovechar la ocasión para "alfabetizarnos" en la mentalidad y políticas
haitianas.
En una valoración diferente se indica que en la
presente situación, los políticos dominicanos no tienen la capacidad
económica o deseo individual de crear conflictos internos en Haití.
“El gobierno de Medina ha hecho hasta el momento
todo lo que se requería para neutralizar la embestida haitiana”, expresaron.
Entre otros comentarios, se afirma también que el
gobierno dominicano parece que ignora la magnitud del problema con
Haití. “El enfrentamiento no es con los haitianos sino con grandes
potencias como Francia y Estados Unidos”, añade.




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