Fuente: El Nuevo Diario
NEW YORK.-La madre naturaleza volvió a castigar a
los residentes en la gran manzana y con más fuerza a sus vecinos del
Estado de New Jersey, una tormenta de nieve e hielo comenzó a caer
después de la media noche de este martes, lo que ha dado motivo a que
las actividades de ambos estados estén parcialmente paralizadas.
De acuerdo al pronóstico del Servicio Nacional de
Meteorología, el paso de la tormenta invernal dejo caer -entre las
10:00 de la noche de ayer y la madrugada de este miércoles- de 3 a 9
pulgadas más de nieve. Un “alivio” podría ser el hecho de que la máxima
concentración de nieve se espera que caiga en los suburbios al noreste y
oeste del estado de Nueva York, mientras que los cinco condados de la
Ciudad recibirían más que todo lluvia en las próximas horas.
Los aguaceros sobre la nieve convertirían las
calles en trampas resbaladizas y ni hablar de las aceras. Por eso se le
pide a la población estar atenta y tomar precauciones. Las clases en las
escuelas públicas de New Jersey fueron canceladas y el gobernador Chris
Christie volvió a declarar el estado de emergencia. En New York, las
clases no serán canceladas, por lo que urge velar que los pequeños
lleguen bien a sus salones.
Se advierte también a quienes tengan vuelos
planificados que se mantengan al tanto con sus líneas aéreas y
aeropuertos para verificar que éstos no sean cancelados por el deterioro
en las condiciones del tiempo. Esta es la segunda nevada de esta semana
y se anticipa que para el próximo domingo otra tormenta invernal azote
el área, con mayor intensidad.
Sin que haya habido apenas tiempo para limpiar las
alrededor de ocho pulgadas de nieve que cayeron el lunes, según las
previsiones todo se está dando, la nieve y el hielo comenzaron a caer
esta madrugada mientras la gente dormía. La otra potencial tormenta
podría llegar para el fin de semana (domingo), poniendo al límite la
paciencia de los ciudadanos, quienes ya están cansados de palear e
invertir en sal para despejar la nieve.
El Alcalde de New York Bill de Blasio pidió
expresamente a los neoyorquinos que utilicen al máximo esta semana el
transporte público y eviten sacar sus coches para que se pueda limpiar
lo antes posible la nieve de las calles.
El alcalde admitió en conferencia de prensa que la
respuesta municipal ante la gran nevada del pasado 21 de enero "había
dejado que desear", y que por ello se habían tomado nuevas medidas para
esta ocasión.
"No espero que los neoyorquinos sean pacientes,
eso no está en su naturaleza, pero tienen que entender que nuestra
prioridad es la limpieza de las carreteras y calles primarias", dijo De
Blasio. "De ellas dependen el acceso a los hospitales y a los servicios
más importantes".




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